“El tiempo es cerebro”

El término ICTUS viene a referirse a la brusca obstrucción de un vaso sanguíneo cerebral (trombosis, embolia), a su rotura (derrame) o a ambas (apoplejía).

Según el origen del problema, sea la obstrucción de una arteria cerebral o su rotura hablaremos de ictus isquémico (infarto cerebral) o ictus hemorrágico (hemorragia cerebral).

El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres españolas y la segunda en los varones, según datos del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología.

La mayor parte de los casos de ictus se pueden evitar. Una de cada seis personas en el mundo sufrirán un ictus, sin embargo, si se controlaran los factores de riesgo se podrían evitar hasta el 80% de los casos, según afirman los expertos.

La importancia de un tratamiento precoz:

El tratamiento precoz es vital para reducir la mortalidad y las secuelas.

Lo más llamativo al inicio suele ser la dificultad motora, un aspecto menos conocido de las secuelas del ictus son los síntomas cognitivos y conductuales.

En el ictus se cumple la máxima “el tiempo es oro” o, como le gusta decir a los neurólogos, “el tiempo es cerebro”

Principales secuelas:

  • Movilidad: Parálisis, dificultad para caminar (paresia), pérdida del equilibrio…
  • Lenguaje: Incapacidad de comprender (afasia), alteración del habla (disartria), pérdida de memoria…
  • Psicológicas: Depresión, cambios de conducta, deterioro de las relaciones interpersonales y ausencia de empatía.

Tratamiento de fisioterapia:

Diferentes fases:

  • Fase Aguda: Esta es la etapa inmediatamente posterior a sufrir un accidente cerebro vascular. Se podrán realizar movilizaciones pasivas de los miembros afectos y se le enseñará a realizarlos de forma adecuada él mismo (ayudándose con su lado sano), a continuación realizaremos movilizaciones activo-asistidas, estimulación sensorial y propioceptiva del hemicuerpo afecto, deberemos intentar iniciar la sedestación cuanto antes y una vez conseguida comenzar con el trabajo postural y de sostén del tronco. Además es importante prestar atención a los cuidados posturales, enseñárselos tanto al paciente como a sus familiares.
  • Fase Subaguda: En esta etapa nuestro paciente ya ha recuperado la base de sus funciones, por lo que deberemos trabajar para conseguir un buen equilibrio en sedestación, ejercicios activos (voluntarios) principalmente de los miembros afectos, incremento del trabajo propioceptivo, comienzo del trabajo en bipedestación (siempre y cuando la fuerza de sus piernas lo permita), una vez conseguida una bipedestación estable continuaremos el tratamiento con la reeducación de la marcha con asistencia del fisioterapeuta, muletas, bastones o independiente (dependiendo de las capacidades del paciente), en cuanto al miembro superior trabajaremos su potenciación y la ejecución de actividades de la vida diaria. También se podrán realizar tratamientos manuales a nivel muscular en el caso de la presencia de espasticidad.
  • Fase Crónica: hablamos de esta fase cuando ya no vemos tanta mejoría en nuestro paciente como la había al principio. En estos casos buscaremos principalmente que nuestro paciente no empeore y no pierda sus capacidades, para ello se realizaran movilizaciones pasivas, movilizaciones activo-asistidas y movilizaciones activas, potenciación muscular tanto del lado afecto como del lado sano, terapia manual en la musculatura espástica, tratamiento de posibles complicaciones, como pueden ser las lesiones o sobrecargas en el lado sano debido a un exceso de trabajo de éste. 

#PorUnMundoSinIctus debemos concienciar a la sociedad para que conozcan la enfermedad, cómo combatirla, e identificarla y saber reaccionar ante un caso real. Solamente así conseguiremos frenarla.