La práctica deportiva ha aumentado durante los últimos años y está muy extendida entre la población, pero hay un gran desconocimiento sobre las lesiones que pueden ocasionar los deportes.

Los runners son los que se llevan el premio gordo de las lesiones por repetición, exceso de entrenamiento, falta de preparación o materiales inadecuados a su técnica de carrera y peso corporal. Por todo ello los riesgos de sufrir una lesión se disparan, especialmente entre aquellas personas poco habituadas a correr por incrementar el esfuerzo de forma poco saludable.

Las lesiones más comunes entre los corredores son:

  • Periostitis tibial
    Se trata de la inflamación del periostio de la tibia, que es una membrana muy resistente y gruesa que la envuelve. Es provocada por el impacto repetitivo sobre las piernas y al cambiar a un entrenamiento más intenso.
  • Fascitis plantar
    Esta lesión suele provocar molestias alrededor del talón y se trata de una inflamación de la fascia de la planta del pie. La fascia absorbe los impactos, y si se dan de forma repetitiva pueden provocar dolor e inflamación.
  • Tendinitis rotuliana
    Es una inflamación y degeneración del tendón anterior de la rodilla que une la rótula a la pierna y se manifiesta con un dolor debajo de la rótula, principalmente al flexiona la rodilla. Se produce por una sobrecarga tendinosa a causa de movimientos repetidos.
  • Tendinitis Aquílea
    Se produce cuando los músculos posteriores de la pierna (gemelos y sóleo) tienen poca elasticidad o al correr de manera habitual sobre superficies duras. Esto provoca dolores en el extremo inferior de la pantorrilla, por encima del talón.
  • Síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor
    Es una de las lesiones más frecuentes del corredor. Esta lesión produce una inflamación del cartílago que encontramos en la parte posterior de la rótula. Acostumbra a aparecer en corredores de largas distancias y que corren en pendientes inclinadas.

¿Cómo minimizar estos males?¿Cómo minimizar estos males?

  1.  Práctica en dosis adecuadas a nuestra capacidad
  2.  Entrenar de forma gradual en intensidad y cantidad según se vaya adaptando nuestra estructura.
  3.  Correr por terrenos duros como tierra, césped, pistas de atletismo, etc.
  4.  Usar calzado adecuado al terreno y a nuestros apoyos
  5.  Medidas como la mejora de la musculatura y todas las técnicas de regeneración desde la hidratación hasta técnicas fisioterápicas

Si sufres alguna lesión de las mencionadas anteriormente ponte en contacto con nosotros y déjanos ayudarte a solucionar las dolencias.